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Ver original9 de septiembre de 2024

Seis niños de las regiones de Jersón, Zaporiyia y Donetsk, así como de Crimea, regresaron a Ucrania gracias al trabajo coordinado en equipo de Save Ukraine y Bring Kids Back UA.
Entre estos niños se encuentra Myroslav, de 17 años (el nombre fue cambiado por razones de seguridad) de Pryazovia, quien temía que los ocupantes lo obligaran a unirse al ejército ruso, ya que ya había habido casos similares con otros menores de edad.
Compartió la historia de cómo los rusos llevaban a los niños locales de su escuela a viejos monumentos de soldados de la Segunda Guerra Mundial. Allí, los profesores colaboradores decían que el ejército soviético había defendido al pueblo de los n*zis y que eso es lo que Rusia está haciendo ahora. El chico evitaba ir a la escuela, llegando incluso al punto de no salir de casa durante las lecciones.
El rescate de Myroslav de la ocupación no fue fácil. En la frontera, los oficiales del FSB presionaron tanto a él como a las personas que lo acompañaban, amenazando con enviarlo de regreso. Lo acusaron de espionaje y enfatizaron que había "caos" en Ucrania y "paz" en su país. Pero a pesar de todas estas dificultades, el joven logró llegar a Ucrania.
El siguiente caso confirma la razón principal por la que Ucrania continúa sus esfuerzos para rescatar a los niños de la ocupación temporal: asegurar que el agresor no alcance a esos niños y no los convierta en máquinas militares que luchen contra su propia nación.
