14 de octubre de 2026

El 13 de octubre, la Embajada de Ucrania en Sudáfrica, junto con la Real Embajada de Noruega, la Delegación de la Unión Europea en Sudáfrica y la iniciativa Bring Kids Back UA, organizaron un evento dedicado al papel de la diplomacia y la mediación internacional en la consecución de una paz justa y duradera para Ucrania.
Basándose en los resultados de la Conferencia sobre Caminos hacia la Paz celebrada en Toronto en septiembre, el evento reunió a representantes de Ucrania, Sudáfrica, Noruega, la Unión Europea y Canadá para debatir sobre diplomacia de paz, cuestiones humanitarias y cooperación internacional.
Al inaugurar el evento, la embajadora noruega Anne Beathe Kristiansen destacó la importancia de defender el derecho internacional como base para una paz justa y duradera en Ucrania. Subrayó la necesidad de proteger a los civiles, asegurar el regreso de los niños ucranianos secuestrados y garantizar la liberación de los prisioneros de guerra y de los civiles detenidos ilegalmente. Kristiansen también se inspiró en el compromiso de toda una vida de la Premio Nobel de la Paz sudafricana Navi Pillay con los derechos humanos, la justicia y el estado de derecho, señalando la relevancia de estos principios para los esfuerzos actuales destinados a lograr la liberación de los detenidos políticos y prisioneros civiles ucranianos. Tras la intervención de la embajadora Kristiansen, el embajador de la UE, Kristian Schmidt, subrayó que cualquier paz duradera debe basarse en la Carta de las Naciones Unidas, el derecho internacional y el respeto a la soberanía y la integridad territorial de Ucrania. Asimismo, pidió el regreso inmediato de todos los niños ucranianos deportados o trasladados ilegalmente desde los territorios ocupados.
El panel de discusión, moderado por la profesora Erin McCandless, contó con la participación del embajador ucraniano Oleksandr Scherba, Jonathan Passmoor del Departamento de Relaciones Internacionales y Cooperación (DIRCO) de Sudáfrica, y Matthew Loken, jefe adjunto de misión en la Alta Comisión de Canadá.
Durante sus palabras, el embajador Scherba subrayó que la mediación en el caso de los niños ucranianos no es un ejercicio diplomático abstracto, sino una urgente necesidad humanitaria derivada de los crímenes graves y deliberados de Rusia contra los civiles ucranianos. Destacó que la mediación internacional puede marcar una diferencia directa y tangible: cada niño que regresa a Ucrania significa una familia reunida y una vida rescatada de la separación forzosa y la detención ilegal. El debate puso de relieve el importante papel que pueden desempeñar los mediadores a la hora de facilitar las negociaciones humanitarias, asegurar el regreso de los niños, obtener la liberación de los prisioneros y crear las condiciones para una solución política más amplia y una paz justa.
La velada concluyó con un llamamiento de Daria Herasymchuk, asesora y comisionada del Presidente de Ucrania para los Derechos del Niño y la Rehabilitación Infantil, quien habló sobre el destino de los muchos miles de niños ucranianos que permanecen bajo ocupación rusa, han sido deportados ilegalmente o trasladados por la fuerza, y pidió una acción internacional más contundente para traerlos a casa, seguido de la proyección de Ashes and Crayons, dirigida por Evgeny Afineevsky. A través de los testimonios de los niños ucranianos y sus familias, el documental arroja luz sobre las devastadoras consecuencias humanas de la agresión rusa y los esfuerzos en curso para traer a casa a los niños deportados ilegalmente.
El evento sirvió como un poderoso recordatorio de que la diplomacia de paz se trata, en última instancia, de las personas: proteger a los niños, reunir a las familias, asegurar la libertad de los detenidos y defender la dignidad humana y el derecho internacional.
