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Ver original17 de marzo de 2025

El 17 de marzo de 2023 marcó un hito importante en la lucha por hacer que Rusia rinda cuentas por sus crímenes. En este día, la Corte Penal Internacional (CPI) emitió órdenes de arresto contra Vladimir Putin y Maria Lvova-Belova por la deportación ilegal y el traslado forzoso de niños ucranianos. La emisión de las órdenes fue solo el primer paso hacia la justicia.
Putin y Lvova-Belova son sospechosos de ser responsables de un crimen de guerra bajo los Artículos 8(2)(a)(vii) y 8(2)(b)(viii) del Estatuto de Roma: el traslado forzoso y la deportación de civiles, particularmente niños, desde los territorios ocupados de Ucrania a Rusia.
La evidencia de este crimen incluye hechos recopilados por investigadores ucranianos, organizaciones internacionales y declaraciones públicas hechas por la propia Lvova-Belova, quien admitió abiertamente haber organizado la colocación de niños ucranianos deportados en familias rusas.
Dos años después de esta decisión, el crimen de deportar niños ucranianos continúa. Hoy, más de 1.6 millones de niños ucranianos permanecen bajo control ruso, tanto en territorios ocupados como resultado de la deportación. Estos niños enfrentan una rusificación sistemática, militarización e adoctrinamiento ideológico, lo que representa un intento de borrar su identidad ucraniana.
El regreso de cada niño, el castigo de los responsables y la creación de garantías internacionales para evitar que estos crímenes vuelvan a ocurrir son condiciones clave para lograr una paz justa.
La iniciativa del Presidente de Ucrania, Bring Kids Back UA, se lanzó para garantizar el regreso de todos los niños ucranianos a casa. Al 17 de marzo de 2025, gracias a los esfuerzos combinados de las autoridades estatales y los socios internacionales, la iniciativa ha devuelto con éxito a 1,243 niños.
A pesar de la decisión de la CPI y la creciente presión internacional, Rusia continúa ocultando información sobre los niños secuestrados, obstruye su regreso y viola el derecho humanitario. Como resultado, Ucrania está trabajando para expandir sus instrumentos legales y diplomáticos para garantizar que cada niño secuestrado pueda regresar a casa y que los responsables sean llevados ante la justicia.
Este año, el aniversario de la decisión de la CPI servirá como una oportunidad para atraer una vez más la atención de la comunidad internacional sobre este problema y resaltar la importancia de continuar los esfuerzos para rescatar a los niños ucranianos. ¡Instamos a todos a apoyar la iniciativa Bring Kids Back UA y exigir justicia!
